La percepción de un edificio se construye desde el primer contacto. Antes de llegar a una oficina o apartamento, el transporte vertical ya comunica eficiencia, nivel de gestión y calidad general. Un sistema lento o anticuado impacta directamente la percepción del valor inmobiliario.
Hoy, la plusvalía no depende solo de la ubicación. Los compradores y arrendatarios valoran edificios con elevadores confiables, tiempos de espera cortos y una experiencia de movilidad fluida que se alinee con estándares modernos.
Cuando el sistema de transporte vertical entra en obsolescencia, el impacto es inmediato. Fallas recurrentes, mantenimientos reactivos y paradas inesperadas reducen el atractivo comercial del inmueble y presionan a la baja su precio en el mercado.
¿Por qué el transporte vertical influye en la plusvalía?
- Mejora la experiencia diaria de usuarios y visitantes.
- Reduce costos futuros por fallas y emergencias.
- Refuerza la percepción de edificio moderno y bien gestionado.
- Aumenta el atractivo frente a otros activos similares.
Invertir en modernización no es un gasto operativo, es una estrategia patrimonial que protege y potencia el valor del activo a largo plazo.
En CONEKTA entendemos que la movilidad vertical es parte del valor del activo. Por eso acompañamos a los edificios en decisiones técnicas que fortalecen tu proyección, competitividad y percepción a largo plazo.







